Mendoza: Avanzan las tareas de remediación en Sierra Pintada, en San Rafael

  • 2 de enero, 2026
Expertos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) hablaron sobre su historia, el proceso en marcha y el eventual futuro para el uranio.

Por Patricia Losada

La historia del uranio en Mendoza se relaciona con el Complejo Minero Fabril Sierra Pintada, en San Rafael, que llegó a ser uno de los más grandes del país. Y también permite apreciar el potencial que tiene en el desarrollo de la energía nuclear en el país.

“Allí se extrajeron y procesaron 1.600 toneladas de uranio, mediante extracción a cielo abierto, hasta 1997, año en el que la mina cerró por cuestiones estrictamente económicas”, recordó Vanesa García, subgerenta del Complejo Minero Fabril San Rafael, y de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

La especialista fue disertante en uno de los paneles de Argentina Mining Cuyo 2025, que giró en torno a este mineral y sus potencialidades, y compartió escenario con Luis López, asesor senior del Ciclo Combustible Nuclear de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica); la geóloga Tay Such; y Daniel Jerez, docente de Geología Minera y Evaluación Económica de Proyectos, de la Universidad Nacional de La Rioja.

En su momento, Sierra Pintada fue de gran producción y llegó a abastecer de uranio a las centrales nucleares de Argentina. Pero por cuestiones ambientales, que plantearon los ciudadanos de la zona de San Rafael, no siguió funcionando.

También fue debido a una Auditoría General de la Nación que dispuso el cierre. Durante la extracción y procesamiento de los minerales de uranio se producen grandes cantidades de residuos sólidos y líquidos que deben ser gestionados en forma segura, para controlar eventuales repercusiones negativas en los procesos ambientales.

Nuevas tareas en San Rafael

La remediación de los pasivos ambientales comenzó en 2019. Actualmente, el complejo minero se encuentra en fase de construcción de obras prioritarias. La especialista explicó que se está trabajando en el agua de cantera, que es agua de lluvia y subterránea que se acumula en las excavaciones y entró en contacto con el material mineralizado.

“El objetivo es disminuir la presencia de estos elementos y reutilizar el uranio. Hemos hecho una adecuación en esta planta y vamos a incorporar el tratamiento de agua de cantera, favoreciendo un terreno de 15 hectáreas de cultivos especiales para obtener la habilitación correspondiente”, explicó García.

También se suman residuos sólidos, que se encuentran en unos 5.200 tambores de 200 litros. Se trata de remanentes de alto contenido de uranio.

El resto de los pasivos ambientales serán gestionados en futuras etapas. Las obras para remediar estos pasivos ambientales son fundamentales para adaptarse a una realidad con nuevos proyectos, apuntando a la extracción de bajo costo ambiental y económico, al no utilizarse ácido sulfúrico.

Dónde se encuentra y sus beneficios

El uranio es un metal pesado y radiactivo, presente en bajas proporciones en el suelo, las rocas, el agua dulce y salada, e incluso en los alimentos y los seres vivos. En ciertas condiciones geológicas, se concentra en depósitos minerales, lo que permite su aprovechamiento como recurso energético. El tema en Mendoza sigue en debate.

Los métodos se extracción en la minería han sido tradicionalmente, en la Argentina, a cielo abierto en el caso de que el material se encuentre cerca de la superficie, en tanto la minería subterránea se utiliza cuando los depósitos de uranio se encuentran a mayor profundidad y se excavan túneles para acceder al mineral.

Según los especialistas, el futuro de Sierra Pintada sigue siendo incierto, aunque con los proyectos de reactivación del uranio para distintos fines puede empujar a seguir trabajando en lo que fuera un emblemático complejo minero en el país.

Por su parte, Luis López, asesor principal en Gestión del ciclo del combustible nuclear (de la CNEA) y vicepresidente de la Mesa del Grupo sobre el Uranio de la NEA/OCDE-OIEA, en su paso por Argentina Mining Mendoza, recordó que vuelve a participar luego de 17 años “procurando transferir conocimiento de manera sencilla sobre la exploración, los recursos, la demanda y la producción de uranio, tanto a nivel internacional como nacional”.

El uranio es el principal combustible de los reactores nucleares y debe ser gestionado de forma adecuada, segura y sostenible. Todas las etapas de su ciclo deben basarse en las mejores prácticas internacionales, procurando minimizar los efectos adversos sobre el ambiente y la sociedad, y maximizar los beneficios para las economías locales, regionales y nacionales, sostuvo el geólogo.

El rol de Mendoza                                                                                        

La provincia de Mendoza ha tenido un papel clave en el desarrollo nuclear argentino, y su importancia dentro del ciclo minero del uranio puede resumirse en algunos hechos concretos:

Producción de uranio en las minas Papagayos, Soberanía e Independencia, y en Huemul, esta última en mayor escala desde comienzos de la década de 1950.

Producción a escala comercial en Sierra Pintada entre 1975 y 1997, último complejo en operación del país.

Finalización en 2017 de las obras de remediación ambiental del ex Complejo Fabril Malargüe, a cargo de la CNEA con financiamiento del Banco Mundial.

Obtención en 2019 de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la primera fase de remediación del Complejo Minero Fabril San Rafael, tareas en las que la CNEA continúa trabajando.

De la producción histórica nacional de unas 2.600 toneladas de uranio (tU), el 70% proviene de yacimientos mendocinos.

De los recursos identificados actuales de la Argentina (33.650 tU), Mendoza aporta aproximadamente el 30%.

Los Andes